lunes, 25 de mayo de 2015

Helado de vainilla y cookies



Aunque ya ha pasado hace unas semanas no había compartido con vosotros lo que mis pequeños hobbits me regalaron por el día de la madre. Aún no tengo muy claro si el regalo es para mí o para ellos, pero a mí me encantó. Una heladera, qué ganas tenia de ella y cómo la vamos a disfrutar todos.
Me decanté para estrenarla por un helado que me encanta: el de vainilla con cookies. Y mientras lo hacía ahí los tenía a los hobbits como el que ve la tele y peor que un viaje en coche, porque cambiaron el «¿Hemos llegado?» por el «¿Ya está? ¿Nos lo podemos comer? ¿Falta mucho?».
Venga, al lío que me enrollo mucho.




Ingredientes:
250 ml de leche
500 ml de nata
3 yemas de huevo
30 g de maicena
100 g de azúcar invertido
50 g de azúcar
2 vainas de vainilla
1 paquete de Chips ahoy
Nota: si no tenéis ni queréis hacer azúcar invertido echa 150 g de azúcar normal; eso sí, quedará mas cremoso el helado con el azúcar invertido.

Empezamos:
1 Ponemos al fuego la leche con las vainas de vainilla para que cojan bien el sabor. Antes de que rompa a hervir, retiramos y sacamos las vainas, ya que solo aprovecharemos la leche.
2 Ponemos en el vaso de la Thermomix todos los ingredientes (incluida la leche) menos las Chips ahoy, las vainas, que ya no las usaremos más, y de la nata solo echaremos la mitad. Programamos 90º, 7 minutos, velocidad 4. Reservamos en un cuenco hasta que enfríe.
3 Montamos la otra mitad de la nata y mezclamos con la crema que hicimos anteriormente cuando esté completamente fría. Lo llevamos a la nevera y dejamos que enfríe bien un par de horas.
4 Una vez pasado el tiempo, volcamos la mezcla en la heladera y la ponemos en marcha. La mía es la del Lidl, muy simple, solo tiene on y off, no puedo programar tiempo. Pero más o menos la dejé unos 20 minutos, hasta que ya vi que iba cogiendo consistencia de helado y le añadí las galletas en trocitos pequeños. Ojo, hay que añadirlos al final, ya que si no se acaban deshaciendo y no habrá trocitos que comer. Dejamos unos 3-4 minutos y para un molde, un tupper o donde queráis, y para el congelador. Recordad sacarlo un rato antes de zamparlo, para que este manejable para servirlo.

Solo nos queda disfrutarlo. Qué grandes tardes de placer nos va a dar esta heladera.

lunes, 18 de mayo de 2015

Cupcake de zanahoria



No me preguntéis por qué, pero al decir cupcake y frosting me siento un poco tonta, y ya si lo digo todo junto apaga y vámonos.
Y para mantener la lógica con lo dicho os traigo unos cupcakes de zanahoria con frosting de queso.
Esta semana en las guerras os hemos querido traer dos puntos de vista de una misma cosa. Yo opto por la más sencilla, no os vais a arrepentir si probáis a hacerla.








Ingredientes :
220 g de azúcar moreno
150 g de harina de repostería
120 g de mantequilla
200 g de zanahorias ralladas
1 cucharadita de canela
1/2 cucharadita de bicarbonato de soda
2 huevo
Para la crema:
200 g de azúcar glas
50 g de mantequilla blanda
125 g de queso Philadelphia

Empezamos:
1 Precalentamos el horno a 180º
2 Pelamos las zanahorias, las partimos un poco para aligerarle el trabajo a la máquina y las metemos en la Thermomix, programamos 5 segundos, velocidad 6. Abrimos y bajamos lo que haya quedado pegado a los laterales y a la tapa hacia las cuchillas y programamos otros 5 segundos, velocidad 6. Parece una tontería esto último, pero es que si no corremos el riesgo de que queden por ahí trozos grandes. Si no tienes Thermomix, hazlo con el picador de la batidora y asegúrate de que no quede ningún trozo masticable.
3 Añadimos al vaso los huevos, el azúcar y la mantequilla, mezclamos 30 segundos, velocidad 4. Luego echamos el resto de ingredientes y volvemos a mezclar otros 30 segundos, velocidad 4. Lo que viene siendo mezclarlo todo hasta que quede homogéneo.
4 Llenamos las capsulas hasta la mitad, no más, que si no se salen y no nos quedan chulas para decorar (habla la experiencia). Horneamos unos 20 minutos.
5 Hacemos la crema, tamizamos el azúcar glas y con la varilla de la batidora la mezclamos con la mantequilla hasta que estén bien integrados.
6 Añadimos el queso y batimos un poco más. Cuando la mezcla se ponga blanca, estará lista.
7 Cuando estén los cupcakes ya fríos los decoramos como cada uno quiera.

Habrá muchos que os pongan cara de seta cuando les digáis que son de zanahoria, pero cuando los prueben cambiaran de opinión

lunes, 11 de mayo de 2015

Sobaos

¡Buenos lunes, ejércitos! Esta semana Kocina con Ka visita tierras cántabras con estos riquísimos sobaos.

Como veréis, la receta es muy sencilla y la verdad es que quedan exquisitos. No diré que tan ricos como los tradicionales del Valle del Pas, pero casi.

Yo ya he perdido la cuenta de las veces que los he preparado, pero es que están tan buenos que en cuanto pasa un tiempo sin hacerlos me los pide el cuerpo ;)

¡A las kocinas!



Ingredientes


200 g de mantequilla (yo uso de la marca Covadonga, y os la recomiendo porque les da un sabor muy especial. La podéis encontrar en los supermercados Alimerka y en los hipermercados Alcampo)
200 g de azúcar
10 g de azúcar vainillado (opcional)
250 g de harina
10 g (1/2 sobre) de levadura química, tipo Royal
3 huevos
1 pizca de sal


Preparación


Poner en el vaso de la Thermomix la mantequilla y el azúcar. Programar 2 minutos, velocidad 3-5, 37 º.
Separar las claras y verterlas en un recipiente para luego montarlas.
En el vaso de la Thermomix, añadir la harina, las yemas y la levadura. Programar 1 minuto, velocidad 3.
Montar las claras con la pizca de sal. Yo utilizo siempre las varillas de la batidora.
En un bol, verter la masa de la Thermomix e ir añadiendo las claras montadas, con movimientos envolventes. Para esta operación recomiendo utilizar una espátula de silicona, pero se puede utilizar cualquier utensilio de cocina.
Dejar reposar la mezcla unos 30 minutos y luego hornear a 160º durante más o menos 20 minutos, hasta que al pincharlos el cuchillo salga limpio.

Para hornearlos hay diferentes maneras. A mí la que más me gusta es disponer la masa directamente sobre la bandeja del horno, sobre un papel vegetal, y luego cortarlos una vez horneados en la forma rectangular típica de los sobaos. También se pueden utilizar moldes de silicona con esa forma, yo lo he probado y quedan muy bien también.

Espero que os animéis a probarlos y si tenéis alguna duda, sugerencia o comentario, no dudéis en escribirnos aquí o en facebook.com/guerrasreposteras

Doriyakis






Todos los que tengamos hijos pequeños sabemos quién es Doraemon y los que os habéis sentado alguna vez a ver estos dibujos con ellos sabréis que este gato tan raro se desvive por los doriyakis. Los doriyakis son un dulce muy típico japonés. Lo que os enseño yo aquí es una versión, ya que los originales son más tipo bizcocho y el relleno original es de una especie de judía dulce llamada anko.
Si tenéis invitados para merendar y queréis sorprenderlos esto es ideal, ya que es una receta rápida, sencilla y qué decir del resultado final. No serás capaz de comer solo uno, ya verás.
Bueno, venga, que me enrollo, vamos al lío.





Para 12 doriyakis.
Ingredientes:
3 huevos
75 g de azúcar
1 cucharada de miel
150 g de harina de repostería (o harina normal y media cucharada de levadura química tipo Royal)
5 cucharadas de leche
Nocilla o nutella

Empezamos:
1 Batimos bien los huevos con el azúcar, añadimos la miel y batimos otro poco.
2 Añadimos la harina, tamizándola primero. Removemos hasta que esté completamente integrada.
3 Añadimos la leche, removemos y dejamos reposar unos 15 minutos.
4 Cogemos una sartén antiadherente, cuidado con la que elijáis, ya que si pega estáis fastidiados. La ponemos a fuego medio, dejamos que caliente bien.
5 Cuando ya haya calentado la sartén, llenamos la cuchara y la volcamos justo en el centro de la sartén, ya que así se quedará con la forma redondita que queremos.
6 Cuando le salgan unas burbujitas es el momento de darle la vuelta, lo dejamos medio minuto más y lo sacamos.
7 Repetimos así hasta que acabemos toda la masa, intentando siempre llenar la cuchara con la misma cantidad para que nos queden iguales.
8 Cuando estén frías, cogemos una de las bases que acabamos de freír, llenamos una cucharilla de nocilla y se la ponemos en el medio, y la cerramos con otra base.
Yo esta vez me quede con ganas de rellenar uno de mermelada, pero me acordé cuando ya los tenía todos rellenados. De todas formas, no quedó ninguno: ¡volaron!

miércoles, 6 de mayo de 2015

Tiramisu

Hoy os traigo la primera tarta que hice con la Thermomix. Desde ese momento, cuando hacemos alguna comida en casa de mi padres no hace falta que pregunte cuál va ser el postre, la respuesta siempre es la misma: ¡Tiramisu! No hay más.
Yo esta vez, y aprovechando el blog, hice el bizcocho casero, pero siempre lo había hecho con las bases de bizcochos compradas. La verdad es que empapan mejor los comprados que el hecho en casa, pero, claro, la esponjosidad y el sabor no tienen nada que ver.
Vamos primero con el bizcocho, que es lo más sencillo de este mundo con la Thermomix, sin ella tendréis que ejercitar bien el brazo.





Ingredientes:
120 g de azúcar
4 huevos
120 g de harina
Empezamos:
1 Precalentamos el horno a 180º.
2 Colocamos la mariposa y añadimos el azúcar y los huevos. Programamos 5 min, 37º, velocidad 3 ½. Cuando acabe volvemos a programar lo mismo sin marcar temperatura.
3 Tamizamos la harina, la añadimos y programamos 30 segundos, velocidad 2, y luego mezclamos un poco a mano con la espátula para evitar que nos quede algún pegote.
4 Lo repartimos por la bandeja o molde que vayamos a usar y horneamos 10 minutos.

Vamos con la crema.

Ingredientes:
300 g de azúcar
500 g de mascarpone
3 yemas de huevo
3 cucharadas de amaretto
500 g de nata montada
Bases de bizcocho
Una taza de café
Cacao en polvo para espolvorear
Empezamos:
1 Montamos la nata y reservamos.
2 Ponemos el azúcar en la Thermomix sin tiempo ni temperatura y con velocidad progresiva del 5 al 10 hasta que salga un humillo blanco, en unos 15 segundos está. Añadimos el queso, las yemas y programamos 30 segundos, velocidad 3 ½.
3 Añadimos la nata, el amaretto y mezclamos con la espátula hasta que quede homogéneo. Yo lo mezclo todo en un bol (¡que viva la era moderna y el lavavajillas!).
4 En un molde desmoldable ponemos una base de bizcocho y lo mojamos bien en café, añadimos parte de la crema y espolvoreamos con cacao y repetimos. Dejamos reposar en la nevera hasta el día siguiente.
Ahora ya solo queda desmoldarlo, servirlo, disfrutarlo y ver cómo los demás lo disfrutan.
Cosillas:
La crema siempre me queda muy líquida y, al haber hecho los bizcochos en casa, no me cuadraba el tamaño para ponerlos en ningún molde y corría el riesgo de que se despachurrara si montaba la tarta en un plato justo al terminar de prepararlo. Lo que hice fue dejar en la nevera la crema toda la noche para poder decorar la tarta y que no quedase un churro. Eso sí, si lo haces así tienes que montar la tarta por la mañana, ya que si no el bizcocho no se empapará bien. Si las bases son compradas caben justo en el típico molde desmontable y no hay que complicarse tanto
De esta receta cuento cambiar un par de cosas en su elaboración, así que actualizaré si los cambios me salen bien.

Caracolas de canela y pasas


¡Feliz día de la madre, guerreros! La receta que os traigo esta semana desde Kocina con Ka está especialmente diseñada para mi madre, pues dos de sus ingredientes preferidos en la repostería son la canela y las pasas.
Esta receta la encontré en un blog, pero la adapté para que fuese perfecta para los gustos de mi madre. Espero que la probéis y que os guste tanto como a ella.

¡A las kocinas!




Ingredientes
Para la masa
300 g de leche
80 g de mantequilla, a temperatura ambiente
25 g de levadura prensada fresca de panadería
550 g de harina de fuerza
80 g de azúcar
½ cucharadita de sal
Para el relleno
110 gr. de mantequilla (y 20 gr. más para pincelar)
220 gr. de azúcar moreno
2 cucharadas de canela molida (10 gr.)
Un puñado de pasas

Preparación
Ponemos la mantequilla troceada y la leche en la Thermomix, 3 minutos, temperatura 37º, velocidad 4.
Añadimos la levadura desmigajada y programamos 30 segundos, velocidad 5.
Incorporamos la harina, el azúcar y la sal. 4 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.
Pasamos la masa a un bol y la tapamos con un trapo húmedo. Dejamos reposar en un lugar templado y sin corrientes hasta que doble su volumen (una hora más o menos).
Ponemos la masa sobre una superficie enharinada y la extendemos con un rodillo formando un rectángulo.
Vamos con el relleno.
Ablandamos la mantequilla en el microondas. Con 10 segundos basta, no tiene que quedar líquida del todo.
Mezclamos bien el azúcar y la canela en un bol aparte. Integramos la mantequilla con una cuchara y lo vertemos sobre la masa. Extendemos bien el relleno por toda la superficie, con la ayuda de una espátula. Picamos las pasas y las espolvoreamos sobre la mezcla.
Enrollamos como si fuese un brazo de gitano, por el lado largo del rectángulo.
Cortamos rodajas de unos 2 cm de ancho y las colocamos, separadas entre sí (tres por fila), en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal. Dejamos reposar en un lugar cálido durante 30 minutos.
Ponemos los 20 g de mantequilla en un bol pequeño, la calentamos en el microondas hasta que se funda y pincelamos las caracolas.
Horneamos a 190º durante 15-20 minutos, hasta que veamos que la masa está dorada.